¿Por qué mi gato cojea de la pata trasera?
La cojera es un síntoma y no una enfermedad. Puede tener diferentes causas, desde un golpe leve hasta lesiones complejas que requieren cirugía ortopédica.
La única forma de determinar el origen del problema es mediante una valoración clínica realizada por un médico veterinario, complementada con ayudas diagnósticas cuando son necesarias.
Entre las causas más frecuentes se encuentran:
- Fracturas.
- Luxaciones.
- Lesiones de ligamentos.
- Traumatismos.
- Golpes.
- Mordeduras.
- Caídas desde alturas.
- Artritis.
- Artrosis.
- Lesiones musculares.
- Enfermedades neurológicas.
- Problemas en la cadera.
Identificar la causa exacta permite iniciar el tratamiento más adecuado y evitar complicaciones que puedan comprometer la movilidad de la mascota.
Principales causas de cojera en gatos
Fracturas
Las fracturas son una de las lesiones ortopédicas más frecuentes en gatos, especialmente después de caídas desde balcones, ventanas, árboles o accidentes de tránsito.
Dependiendo del tipo de fractura, el gato puede:
- No apoyar completamente la extremidad.
- Llorar al intentar caminar.
- Presentar inflamación.
- Mostrar deformidad en la pata.
- Permanecer escondido debido al dolor.
Las fracturas deben ser atendidas de inmediato para evitar daños adicionales en huesos, músculos y articulaciones.
Luxaciones
Una luxación ocurre cuando un hueso sale de su posición normal dentro de una articulación.
Puede presentarse después de un golpe fuerte o una caída y suele producir:
- Dolor intenso.
- Incapacidad para caminar.
- Inflamación.
- Alteración de la postura.
Las luxaciones nunca deben manipularse en casa, ya que pueden empeorar la lesión.
Lesiones musculares
Los gatos activos pueden sufrir distensiones musculares durante el juego, al saltar o después de realizar movimientos bruscos.
En estos casos la cojera suele ser leve, aunque también requiere valoración veterinaria para descartar lesiones más importantes.
Artritis y artrosis
Muchos propietarios creen que los gatos simplemente “envejecen”, cuando en realidad pueden estar desarrollando enfermedades articulares degenerativas.
La artritis y la artrosis producen inflamación, dolor y disminución progresiva de la movilidad.
Los signos más frecuentes incluyen:
- Dejar de saltar.
- Subir menos a muebles altos.
- Dormir más tiempo.
- Caminar lentamente.
- Mostrar irritabilidad cuando son cargados.
Lesiones de ligamentos
Aunque son menos frecuentes que en perros, los gatos también pueden sufrir lesiones ligamentarias después de traumatismos importantes.
Estas lesiones generan inestabilidad de la articulación y dolor al caminar.
Mi gato cojea pero no llora, ¿debo preocuparme?
Sí.
Una de las características de los gatos es que tienden a ocultar el dolor como mecanismo de supervivencia.
Por esta razón, un gato puede presentar una fractura o una lesión articular importante sin emitir sonidos de dolor.
Algunos propietarios únicamente notan pequeños cambios como:
- Camina más despacio.
- Evita subir escaleras.
- No quiere jugar.
- Duerme más de lo habitual.
- Permanece escondido.
- Se vuelve irritable.
Estos cambios justifican una consulta veterinaria, incluso si aparentemente la mascota no presenta dolor intenso.
Mi gato no apoya la pata trasera
Cuando un gato deja de apoyar completamente una de sus patas, debe considerarse una urgencia veterinaria.
Las causas más frecuentes incluyen:
- Fracturas.
- Luxaciones.
- Lesiones de cadera.
- Lesiones de rodilla.
- Traumatismos severos.
En estos casos es recomendable restringir el movimiento del gato y transportarlo cuidadosamente hasta un hospital veterinario.
¿Qué hacer si mi gato cojea?
Mientras recibes atención veterinaria puedes seguir estas recomendaciones:
- Mantén a tu gato en un espacio tranquilo.
- Evita que salte o corra.
- No manipules la extremidad lesionada.
- No intentes acomodar la pata.
- No suministres medicamentos humanos.
- Acude al veterinario lo antes posible.
La automedicación puede empeorar el cuadro clínico y algunos medicamentos de uso humano pueden resultar altamente tóxicos para los gatos.
¿Cuándo consultar con un ortopedista veterinario?
Si la cojera dura más de 24 horas, el gato no apoya la pata, presenta dolor intenso, sufrió un accidente o notas cambios persistentes en su forma de caminar, es recomendable acudir a un especialista en ortopedia veterinaria.
En nuestro artículo sobre Ortopedia Veterinaria en Armenia, Quindío explicamos en detalle cómo se diagnostican estas lesiones, cuáles son los tratamientos disponibles y cuándo una cirugía ortopédica puede ser la mejor alternativa para recuperar la movilidad de tu mascota.
¿Cómo diagnostica un veterinario una lesión ortopédica en un gato?
Cuando un gato presenta cojera, no apoya una pata o manifiesta cambios en su forma de caminar, es fundamental realizar una valoración veterinaria completa para identificar la causa del problema. Un diagnóstico oportuno permite establecer el tratamiento más adecuado y evitar complicaciones que puedan afectar la movilidad y la calidad de vida de la mascota.
En el Hospital Veterinario San Blass, el proceso diagnóstico combina el examen clínico con ayudas diagnósticas que permiten localizar la lesión y determinar su gravedad.
Historia clínica
La consulta comienza con una serie de preguntas al propietario para conocer cómo inició la cojera y qué cambios ha presentado el gato en los últimos días.
El médico veterinario puede preguntar:
- ¿Desde cuándo comenzó la cojera?
- ¿El gato sufrió una caída?
- ¿Ha tenido peleas con otros animales?
- ¿Presenta dolor al tocar la pata?
- ¿Ha dejado de comer o de jugar?
- ¿La cojera aparece de forma constante o intermitente?
Esta información ayuda a orientar el diagnóstico desde el inicio de la consulta.
Examen ortopédico
Posteriormente se realiza una exploración física completa para evaluar la movilidad, estabilidad y sensibilidad de cada extremidad.
Durante este examen se revisan:
- Articulaciones.
- Rodillas.
- Caderas.
- Tobillos.
- Columna vertebral.
- Músculos.
- Tendones.
- Ligamentos.
También se observa la forma en que el gato camina para identificar alteraciones en la marcha.
Radiografías digitales
Las radiografías permiten visualizar fracturas, luxaciones, alteraciones articulares y enfermedades degenerativas que no pueden detectarse únicamente mediante la exploración física.
Este estudio es una de las herramientas diagnósticas más importantes en ortopedia veterinaria.
Otros estudios diagnósticos
Dependiendo de cada caso, el veterinario puede recomendar pruebas adicionales para obtener un diagnóstico más preciso.
- Ecografía musculoesquelética.
- Tomografía computarizada.
- Resonancia magnética.
- Exámenes de laboratorio.
- Valoración neurológica.
Estas ayudas permiten planificar el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Tratamientos para un gato que cojea de la pata trasera
El tratamiento dependerá del diagnóstico obtenido durante la consulta.
No existe un único tratamiento para todos los gatos con cojera, ya que cada lesión requiere un manejo diferente.
Reposo controlado
En lesiones leves, el veterinario puede recomendar reposo durante varios días para favorecer la recuperación.
Durante este periodo es importante evitar que el gato:
- Salte.
- Corra.
- Suba escaleras.
- Juegue de forma intensa.
Medicamentos
Cuando existe inflamación o dolor, el médico veterinario puede formular medicamentos específicos para gatos.
Nunca deben administrarse medicamentos para humanos, ya que muchos de ellos pueden provocar intoxicaciones graves.
Cirugía ortopédica
Las fracturas complejas, algunas luxaciones y determinadas lesiones articulares requieren cirugía para recuperar la funcionalidad de la extremidad afectada.
El tratamiento quirúrgico busca estabilizar los huesos y las articulaciones, disminuir el dolor y permitir una recuperación adecuada.
Si deseas conocer cómo trabajan los especialistas en este tipo de procedimientos, te invitamos a leer nuestro artículo sobre Ortopedia Veterinaria en Armenia, Quindío, donde explicamos las principales enfermedades ortopédicas y sus tratamientos.
¿Mi gato puede necesitar cirugía?
No todos los gatos con cojera requieren una intervención quirúrgica.
Sin embargo, existen situaciones en las que la cirugía representa la mejor alternativa para recuperar la movilidad y evitar secuelas permanentes.
Algunas de ellas son:
- Fracturas desplazadas.
- Luxaciones graves.
- Lesiones articulares complejas.
- Traumatismos severos.
- Algunas lesiones ligamentarias.
El objetivo siempre será ofrecer el tratamiento menos invasivo que permita una recuperación completa.
¿Qué sucede si no llevo a mi gato al veterinario?
Ignorar una cojera puede ocasionar que la lesión empeore con el paso de los días.
Un problema que inicialmente podía resolverse con tratamiento médico puede evolucionar hacia lesiones más complejas que requieran cirugía o produzcan dolor crónico.
Además, los gatos suelen adaptar su forma de caminar para evitar el dolor, lo que genera una sobrecarga en otras articulaciones y puede desencadenar nuevos problemas ortopédicos.
¿Cuánto tarda en recuperarse un gato?
El tiempo de recuperación depende del tipo de lesión, la edad del paciente y el tratamiento realizado.
En lesiones leves, la mejoría puede observarse en pocos días, mientras que una fractura o una cirugía ortopédica requieren varias semanas de seguimiento y controles veterinarios.
Seguir todas las recomendaciones médicas es fundamental para lograr una recuperación satisfactoria.
Atención especializada en ortopedia veterinaria
Las enfermedades ortopédicas requieren experiencia, conocimiento y tecnología para ofrecer un diagnóstico preciso.
En el Hospital Veterinario San Blass contamos con un servicio especializado para el manejo de lesiones óseas, articulares y musculoesqueléticas en perros y gatos.
Nuestro equipo médico realiza evaluaciones completas para determinar el origen de la cojera y definir el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Conoce más sobre nuestro servicio especializado aquí:
Especialistas en Ortopedia Veterinaria en Armenia y Pereira.
En los casos en que una lesión requiera tratamiento quirúrgico, contamos con experiencia en procedimientos ortopédicos avanzados, incluyendo la cirugía ortopédica veterinaria TPLO, utilizada para tratar determinadas lesiones de rodilla en perros.
¿Cómo prevenir lesiones ortopédicas en los gatos?
Aunque no todas las lesiones pueden evitarse, existen medidas que ayudan a disminuir el riesgo de fracturas, traumatismos y enfermedades articulares en los gatos.
- Mantén a tu gato en un peso saludable.
- Realiza controles veterinarios periódicos.
- Protege balcones y ventanas con mallas de seguridad.
- Evita que salga sin supervisión si existe riesgo de accidentes.
- Proporciona una alimentación de buena calidad.
- Consulta al veterinario ante cualquier cambio en la forma de caminar.
- No ignores una cojera aunque parezca leve.
¿Cuándo debes acudir de inmediato al veterinario?
Algunos signos indican que la atención debe ser inmediata para evitar complicaciones.
| Síntoma | ¿Es una urgencia? |
|---|---|
| No apoya la pata trasera. | ✔ Sí. |
| Dolor intenso al tocar la extremidad. | ✔ Sí. |
| Fractura visible. | ✔ Sí. |
| Sangrado después de un accidente. | ✔ Sí. |
| Cojera leve durante más de 24 horas. | ✔ Requiere valoración veterinaria. |
| Inflamación de una articulación. | ✔ Sí. |
Preguntas frecuentes sobre un gato que cojea de la pata trasera
¿Por qué mi gato cojea de la pata trasera de repente?
Las causas pueden incluir traumatismos, fracturas, luxaciones, lesiones musculares, enfermedades articulares o problemas neurológicos. Una valoración veterinaria es la mejor forma de identificar el origen del problema.
¿Mi gato cojea pero no llora, es normal?
No. Los gatos suelen ocultar el dolor, por lo que una cojera, aunque no vaya acompañada de maullidos o quejidos, puede indicar una lesión importante.
¿Debo esperar unos días para ver si mejora?
No es recomendable. Si la cojera persiste durante más de 24 horas o el gato deja de apoyar la pata, debe ser evaluado por un veterinario.
¿Puedo darle un antiinflamatorio para personas?
No. Muchos medicamentos de uso humano son tóxicos para los gatos y pueden provocar intoxicaciones graves.
¿Una caída siempre produce fracturas?
No. Algunas caídas ocasionan únicamente golpes o lesiones musculares, pero también pueden producir fracturas o luxaciones que requieren tratamiento especializado.
¿Las fracturas en gatos siempre necesitan cirugía?
No. El tratamiento depende del tipo de fractura, su localización y el estado general del paciente.
¿Cuánto tarda en recuperarse un gato?
La recuperación puede variar desde algunos días hasta varias semanas, dependiendo de la lesión y del tratamiento indicado.
¿La artritis también afecta a los gatos?
Sí. Los gatos adultos y geriátricos pueden desarrollar artritis y otras enfermedades degenerativas que afectan sus articulaciones.
¿Dónde puedo encontrar un especialista en ortopedia veterinaria en Armenia, Quindío?
En el Hospital Veterinario San Blass contamos con un servicio especializado para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades ortopédicas en perros y gatos.
Si tu gato cojea de la pata trasera, no lo consideres un problema menor. La cojera puede ser el primer signo de una fractura, una luxación, una lesión muscular o una enfermedad articular que requiere atención profesional.
Un diagnóstico temprano aumenta las probabilidades de recuperación y ayuda a prevenir complicaciones que puedan afectar la movilidad y el bienestar de tu mascota.
En el Hospital Veterinario San Blass ofrecemos atención especializada para gatos y perros con enfermedades ortopédicas, utilizando herramientas diagnósticas y tratamientos adaptados a cada paciente.
Si observas que tu gato presenta dolor, dificultad para caminar o ha dejado de apoyar una de sus patas, agenda una valoración con nuestro equipo veterinario.











