Ver que un perro pierde repentinamente la capacidad de caminar, tambalea al andar o arrastra sus patas posteriores es una de las experiencias más angustiantes para cualquier propietario. En la mayoría de los casos, este cuadro no se debe a un golpe muscular o a una simple inflamación articular, sino a una emergencia neurológica severa: la hernia discal canina.
Esta patología afecta directamente a la columna vertebral y a la médula espinal de las mascotas, comprometiendo la transmisión de impulsos nerviosos hacia las extremidades. En el Hospital Veterinario San Blass, contamos con un área especializada en consulta de neurología veterinaria en Armenia, liderada por la Dra. Leicy Restrepo, especialista con formación de posgrado internacional en neurología y neurocirugía veterinaria, preparada para diagnosticar y tratar a tiempo esta afección.
¿Qué es una Hernia Discal y Cómo Afecta a tu Mascota?
La columna vertebral de perros y gatos está compuesta por una serie de huesos (vértebras) protegidos entre sí por estructuras amortiguadoras llamadas discos intervertebrales. Estos discos evitan el roce entre los huesos y permiten la flexibilidad del cuerpo. Dentro del canal vertebral discurre la médula espinal, el tejido nervioso principal responsable de enviar las órdenes del cerebro a las patas.
Una hernia discal ocurre cuando el material del disco intervertebral se degenera, se desplaza o se rompe (extrusión o protrusión discal), comprimiendo severamente la médula espinal y las raíces nerviosas adyacentes. Esta compresión interrumpe el flujo sanguíneo y la conducción eléctrica nerviosa, desencadenando dolor agudo, debilidad muscular y, en casos avanzados, parálisis posterior total.
Clasificación de las Hernias Discales (Enfermedad del Disco Intervertebral – EDIV)
- Hansen Tipo I: Ocurre de forma aguda y brusca, caracterizada por la ruptura del anillo fibroso del disco y la salida del núcleo pulposo hacia el canal medular. Es extremadamente frecuente en razas condrodistróficas (de patas cortas y columna larga) como el Teckel (Dachshund o perro salchicha), Poodle, French Bulldog, Beagle y Basset Hound.
- Hansen Tipo II: Es un proceso crónico y progresivo donde el disco se deshidrata y degenera gradualmente, abultándose lentamente hacia el canal medular. Es más habitual en perros de razas grandes o de edad avanzada, como el Pastor Alemán, Labrador Retriever o Golden Retriever.
- Hansen Tipo III (Hernias agudas no compresivas): Ocurren tras un trauma o esfuerzo de alto impacto, donde una pequeña cantidad de disco impacta violentamente la médula sin generar una compresión sostenida.
¿Por Qué mi Perro Arrastra las Patas Traseras? Síntomas de Alerta
Si notes que tu perro no puede caminar con las patas traseras o muestra descoordinación, estás ante una situación clínica que requiere atención médica inmediata. La enfermedad discal evoluciona por grados neurológicos que determinan la gravedad del daño medular:
- Grado 1 (Dolor Espinal Puro): El perro camina normalmente, pero encorva el lomo (xifosis), camina rígido, llora al tocarlo o se niega a saltar y subir escaleras.
- Grado 2 (Ataxia y Paresia Propioceptiva): Se presenta debilidad en las extremidades posteriores. El perro se tambalea al caminar (como borracho), apoya los nudillos de las patas traseras sobre el suelo y pierde la noción de dónde posiciona sus miembros (déficit propioceptivo).
- Grado 3 (Paresia Severa o Plejía): La mascota pierde la capacidad de sostener su propio peso con las patas traseras, aunque aún puede mover de forma voluntaria o débil sus dedos.
- Grado 4 (Parálisis Posterior o Paraplejía): Pérdida total del movimiento voluntario en el tren posterior. Sin embargo, al pellizcar con fuerza los dedos de las patas traseras, el paciente aún percibe el dolor profundo.
- Grado 5 (Parálisis y Pérdida del Dolor Profundo): Es el estado más crítico. Hay parálisis total y el paciente ha perdido la sensibilidad nociceptiva profunda (no siente cuando se aplica un estímulo doloroso en sus extremidades). Requiere cirugía de urgencia absoluta.
Importancia del Tiempo de Actuación: La “Ventana de Oro” Neurológica
En la neurología veterinaria, el tiempo es médula espinal. Cuantas más horas o días permanezca la médula espinal bajo la presión de un disco herniado, mayor será la inflamación, el daño isquémico y la muerte de las neuronas motoras.
Para pacientes que han alcanzado un Grado 5 de parálisis con pérdida del dolor profundo, existe una “ventana de oro” crucial de 24 a 48 horas desde la pérdida de sensibilidad. Si el paciente es intervenido mediante neurocirugía dentro de este lapso, las probabilidades de volver a caminar superan el 50-60%. Si transcurren más de 48 horas sin descompresión quirúrgica, el pronóstico disminuye drásticamente y el daño nervioso puede volverse irreversible, dando lugar a complicaciones fatales como la mielomalacia progresiva.
Diagnóstico de Precisión en el Hospital Veterinario San Blass
Ante la sospecha de una hernia discal, no basta con un examen físico general. Es imprescindible realizar un abordaje neurológico estructurado para localizar el segmento medular afectado (cervical, toracolumbar o lumbosacro) y descartar otras afecciones con signos similares como traumas vertebrales, tumores o discoespondilitis.
- Examen Neurológico Completo: Evaluación de reflejos espinales, tono muscular, respuesta nociceptiva y pruebas propioceptivas realizadas por un neurólogo veterinario calificado.
- Radiología Digital Especializada: Permite evaluar la alineación de las vértebras, estrechamiento de espacios intervertebrales o descartar fracturas óseas. Si requieres más información sobre nuestros equipos de imagen, visita nuestra sección de imágenes avanzadas y radiología veterinaria.
- Pruebas de Laboratorio Complementarias: Análisis clínicos de sangre y perfiles bioquímicos para garantizar que el paciente se encuentre apto para sedación, anestesia o administración de terapia médica intensiva. Explora nuestro laboratorio clínico propio para diagnósticos inmediatos.
Tratamiento Médico vs. Neurocirugía Veterinaria: ¿Cuál Necesita tu Mascota?
Una de las mayores inquietudes de las familias es determinar si su compañero requiere una operación de columna o si puede recuperarse mediante medicamentos. La decisión depende del grado neurológico, el dolor y la velocidad de progresión de la enfermedad.
1. Tratamiento Conservador (Médico y Reposo Absoluto)
El tratamiento médico está indicado principalmente en pacientes con Grados 1 y 2 leves, o en aquellos casos donde existan contraindicaciones anestésicas o quirúrgicas estrictas.
- Reposo Estricto en Jaula o Cánil (4 a 6 Semanas): Es el pilar fundamental. La restricción de movimiento permite que el anillo fibroso cicatrice y evita que una mayor cantidad de masa discal salga impulsada hacia la médula.
- Manejo Farmacológico: Uso de analgésicos de alta potencia, antiinflamatorios y protectores gástricos administrados bajo estricto control veterinario para mitigar el dolor y reducir la inflamación medular.
- Cuidados de Enfermería: Uso de arneses de soporte, mantenimiento de camas acolchadas para evitar llagas por presión y manejo de la micción si el paciente presenta incontinencia o retención urinaria.
2. Tratamiento Quirúrgico (Neurocirugía Veterinaria)
La neurocirugía descompresiva es el tratamiento de elección para perros en Grados 3, 4 y 5, o para pacientes en Grados 1 y 2 que no responden al tratamiento conservador o sufren recaídas frecuentes.
- Hemilaminectomía / Laminectomía: Consiste en una técnica neuroquirúrgica avanzada donde se retira una pequeña ventana ósea de la vértebra afectada para acceder al canal medular y extraer manualmente el material del disco extruido que está comprimiendo la médula espinal.
- Objetivo Quirúrgico: Eliminar la presión mecánica sobre el tejido nervioso, restablecer la irrigación sanguínea en la médula y permitir la regeneración de las vías motoras.
- Ventajas: Proporciona un alivio inmediato del dolor crónico, reduce exponencialmente el riesgo de recaídas en el mismo sitio y ofrece la mayor probabilidad de recuperación funcional para perros parapléjicos.
La Importancia de la Rehabilitación y Fisiatría Postquirúrgica
Tanto en el tratamiento médico como después de una neurocirugía de columna, la terapia física es fundamental para una recuperación exitosa. Un perro no vuelve a caminar automáticamente al salir del quirófano; la médula necesita tiempo para desinflamarse y las vías nerviosas requieren un proceso de “reprogramación”.
A través de nuestro servicio especializado en fisiatría y rehabilitación veterinaria en Armenia, diseñamos protocolos personalizados que incluyen:
- Electroterapia y Láser Terapéutico: Ayudan a controlar el dolor, reducen la inflamación nerviosa profunda y estimulan la regeneración tisular.
- Cinesiterapia y Ejercicios Terapéuticos: Movilizaciones pasivas de las articulaciones para evitar la rigidez muscular y ejercicios de propiocepción para que el perro reaprenda a apoyar sus patas.
- Hidroterapia o Cintas Flotantes: Permiten que la mascota ejercite sus músculos sin tener que soportar el 100% de su peso corporal, facilitando una marcha asistida y segura.
Preguntas Frecuentes sobre la Hernia Discal Canina
¿Un perro paralizado por hernia discal puede volver a caminar?
Sí. Si el paciente conserva la sensibilidad al dolor profundo y es intervenido quirúrgicamente o tratado de forma oportuna con fisioterapia, la tasa de éxito de recuperación oscila entre el 80% y el 95%. Incluso en casos de parálisis completa (Grado 5), la descompresión quirúrgica rápida ofrece un porcentaje significativo de recuperación funcional.
¿Debo cargar a mi perro si sospecho que tiene una hernia discal?
Sí, pero debes hacerlo con extrema precaución. Nunca debes levantarlo tomándolo de las axilas o dejando que el lomo se flecte. La forma correcta es mantener la columna vertebral completamente recta, soportando su pecho con una mano y su cadera/trasero con la otra mano como si fuera una tabla rígida.
¿Puedo darle analgésicos de uso humano a mi perro para calmar su dolor de espalda?
No, jamás. Medicamentos humanos como el ibuprofeno, acetaminofén o diclofenaco son altamente tóxicos y letales para perros y gatos, pudiendo causar insuficiencia renal aguda y úlceras gástricas perforantes en pocas horas. Ante cualquier sospecha de dolor o parálisis, consulta inmediatamente a un equipo de urgencias o a un neurólogo veterinario en el Eje Cafetero.
Atención Especializada en Neurología Veterinaria en Armenia
En el Hospital Veterinario San Blass entendemos que los problemas de columna y las urgencias neurológicas no pueden esperar. Si notas que tu perro arrastra las patas traseras, camina con dolor o ha dejado de mover sus miembros, nuestro equipo médico está listo para brindarte el diagnóstico y la atención neuroquirúrgica de alta precisión que tu compañero necesita.
Hospital Veterinario San Blass: Tecnología, Criterio Médico y Amor por tu Mascota
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